19 mar. 2010

III - El Camino

Tengo el poder de un príncipe,
tinieblas y ministros que son siete,
un alma en cada cárcel,
cuerpo que es materia,
mente que es delirio,
astro que ilumina mis presagios.

¿Qué tengo que no haya recibido?
¿Por qué glorificarme de algo vano?

Libre albedrío: ¡gracia! necesidad que se conquista.

Depende de mí, dar el primer paso hacia la nada,
como el enfermo da el paso hacia la muerte.
Mas sin embargo la voluntad humana,
preserva hasta el fin,
y la predestinación eterna incuba en él hastió.

Verdad: ¡perseverancia final!

Caminar...

¡Caminar!

-2009-

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