15 ene 2010

Engendro de la No Nada


"Poesía para el fin de los tiempos.”



I

No sé exactamente donde nació este canto,
Egipto, Grecia, Mesopotamia, ¡Oh imperios de América!,
en la impotente vía láctea, que circula y circula,
en el cosmos ad eterna.

No sé exactamente cuando nació este canto,
entre el todo o la nada, una fracción del tiempo.
Excelsa armonía, ¡Principio!
Excepcional orden, ¡disputa!

El canto de las más altas dignidades;
Principio y disputa.

II
Yo soy el padre que ha engendrado un hijo,
solo algún tiempo
por algún tiempo,
me he abandonado en el hórrido abismo.
Argumento: ¡no creo que existo!

He engendrado un misterio
solo algún tiempo
por algún tiempo,
un tiempo en el que mi hijo no existía,
me engendro anterior a lo engendrado.

Existo solo algún tiempo,
por algún tiempo.
He sabido del tiempo en el que no existía
¡Mi hijo no existía!
¡Mi hijo no existía!

Estoy condenado algún tiempo,
solo algún tiempo
por algún tiempo.
De plena libertad de mi conciencia,
libertad para exponer mis creencias,
gozo durante el misterio,
pasión ante el ataque,
lógicas contrarias sostenidas.

III
Yo no he sido un padre siempre,
hubo un tiempo en que fui hombre simplemente,
Nada, verbo, criatura y obra,
Divinidad antes de haber sido hecho,
hubo un tiempo en que aún no existía,
Yo he estado solitario en mi verbo,
mi sabiduría aún no existía,
me he querido crear
Y me he dado un nombre,
Verbo, hijo y sabiduría
¡Mi hijo no existía!
¡Mi hijo no existía!

IV
En la soledad me reconozco,
soy mi único engendro,
único mortal eterno,
sin principio verdadero.

Soy mi único engendrado,
único inmortal terreno,
Sin un fin palpable.

Me engendro anterior a lo engendrado,
sin tiempo, porque esta ha de ser mi voluntad.

Todo poema se escribe primero con sangre sobre el cuerpo,
luego en papel, por cuestión de orgullo.

V
Soy el engendro antes del tiempo,
creado y formado por los siglos,
las abominaciones de la historia,
los vicios de la filosofía,
las certezas de la ciencia,
los delirios de la poesía.

¡Oh mi criatura más amada, yo te condeno a la muerte!

Y tú, sombra de mi verbo engendrado;
serás el mensajero de mi pensamiento divisible y mudable,
el misterio de mi alma excelsa.

Serás un ser, realmente aparte de lo que todos afirman.
¡No, Nada!

28 dic 2009

¡Este Ser Ha Muerto!

“¡Dios ha muerto!”
-Nietzsche.-

Deberás amar todas las máscaras cuando de ellas emana sangre,
¡sencillez!, ya no tienes más,
os debéis escapar.

Bella es la hora en que los fantasmas desaparecen,
firmes y fuertes,
benévolos mientras fingen,
escuchan y murmuran,
- ¡Dios, Quimera!
¡he ahí a tu enemigo!
expuesto, ultrajado, malherido.
¡Este ser está muerto!
¡definitivamente lo hemos matado!


Escuchad pues benévolos de ultratumba
¡cadenas, cadenas!
¿quién os desafía?
¡Dios desafía…!
Algunos aciertan al hablar de su rudeza,
¡flaqueza pura!, ¡cayeron hondo!

¡Nosotros servimos, leales y benévolos!
estas palabras santas me llenan de asco,
¡seres, serviros a vosotros mismos vino en las tinieblas y no dejéis caer la copa!

¡Como los ángeles!
¡no robaras, no mataras!
ponte de rodillas y agacha tu cabeza,
¡Dios ha muerto!
y antes de morir dijo:
¡Hijos míos, ¿por qué me habéis abandonado?!,
¡Cristo he ahí tu respuesta!
¡Como los ángeles!
¡no robaras, no mataras!

Me he sentado en las orillas de la eternidad,
¡Soy mi propio salvador!
la muchedumbre galopa orgullosamente,
muestra de sus buenos tiempos.

Esta obra es devoradora,
se hunde como espinas y esperanza,
ven y bebe de mi sangre
¡Como los ángeles!

El remordimiento de aquella promesa,
me pareció inferior a su reputación,
importante para los habidos de pastor,
innobles verdugos del alma.

Bendito el sudor de vuestros héroes,
consumiéndose a cada paso hasta el fin.
¡El primer y último gran héroe ha muerto!
¡Este ser ha muerto!
¡Oh sí, lo hemos matado!
¡Dios ha muerto!
y antes de morir dijo:
¡Hijos míos, ¿por qué me habéis abandonado?!
¡Cristo he ahí tu respuesta!
¡El rechazo es reciproco!