10 may 2011

Los Irracionalismos de ALOGHOS (Ilustrado por Camilo Alvarez)


I

Junto a mí, todo es mucho o nada,
Realidad surgida del delirio.
¡Oh desarmonía de la existencia insustancial!
Mi guerra es este ente que se aparta y desaparece en carcajadas.


II

La divina inspiración es concebirse un fin.

Todo verbo es afirmación hecho hombre – Todo hombre es negación hecho verbo.

La razón es la virtud narcisista del error.

La ciencia es la sistematización del error organizado.

Toda argumentación es imposición conducta del terror.

Hablar es estrangular al individuo.

El discurso es el arte de falsearse en público.

La inteligencia es la capacidad de entender, asimilar y elaborar una mentira como verdad.

El pensamiento es la actividad de la abstracción, la creación y destrucción.

¡Oh Supremo arte, lo que era uno se ha hecho dos!

El recuerdo es el canto de las sombras olvidadas.

Todo camino empieza donde la luz se oculta.

Toda luz es manto que oculta un destino.

La luz refleja, la oscuridad oculta.

La noche vive, el día sueña.

Yo me he hecho amante de la muerte, ven y bésame de nuevo entre las sombras.

Débiles y fuertes, ¡ataca!, ¡ataca!, ¡ataca!
Yo camino entre las estrellas en los caminos del CAOS
Yo soy ALOGHOS, la verdad valida de indiferencia.

Soy yo, eres tú, ¡espejo! - ¡ataca!, ¡ataca!, ¡ataca!
He reído y he llorado, te conozco bien, infierno
Hoy caigo de nuevo de esta gloria divina.

Me has llamado en silencio –ALOGHOS-, yo te respondo – eres mi última tentación.

He escapado de mí mismo.

Tengo el poder absoluto, incluso para auto limitarme. ¡Conciencia!

Prefiero ser una bestia irrazonable que un humano deplorable.

Sí, tú lo has dicho, yo vivo en la muerte, tú mueres en vida.

¡Sal de mí, vil animal, ve conquista mi conciencia y luego únete a mi orgia!

¡He Escuchado Cantar A La Muerte!


III

La inocencia es primitiva en su estado NATURA
Ninguna culpa el cuerpo satura
No soy una consecuencia establecida
Tengo el privilegio de la amante pretendida
Y mi locura y martirio son negación unida
Soy el pasado en el presente que se burla
Auténtico sin ser ennegrecido.

Ilustrado por Camilo Alvarez - http://oniricaalwar.blogspot.com/

20 feb 2011

La Quimera de CYTHON


I
Yo soy el caos que antecedió todos los tiempos,
Extendiéndome por el vacío, como el vicio negro espacial del sin sentido,
De la aberración al miserable, de la nada al hombre.
Yo soy HAERESYS, la quimera de CYTHON
Tal vez el último.
La nota final del corazón palpitante,
La última gota de la copa de vino.
División, divina ruptura de la unidad, divergencia esencial.
Misterio de mí mismo.

El amor es una mano muerta sobre el cuerpo,
El rito, la sangre que se mezcla con la tierra,
El orgullo, morir por mí mismo.
Y he aquí mi testamento incompleto,
Vino, sangre, semen y llanto,
Preparado con el fuego de mi genio.


He caminado por las siete luces negras,
En el espejo estelar luciferino,
Donde están las arenas amargas
Con que están hechas todas las cosas.
Me he enaltecido y destruido
En la glorificación de los heraldos de la pestilencia
Y no me basta con esta simple discrepancia,
Firme y tensa, asamblea ilimitada de los espíritus que me circundan.

¡Convocados, Condenados!
He aquí mi enaltecida figura moribunda.
¡Excelsos, deformados!
Yo soy HAERESYS, la quimera de CYTHON
El último misterio de mí mismo.

II
Yo soy el secreto que procede del conocimiento,
Oculta y suprema verdad intelectiva
¡No lleguéis a comprender, no lleguéis a explicar!
El afán natural, la creencia visible, la afirmación invisible,
La creación insensible de eones que conforman el mundo,
¡los secretos ocultos en una caja negra!.
¿Mi existencia real? ¿Mi nacimiento esencial?
Impostor, precursor de la delirante nada que aparenta,
Prodigio desacreditado de la magia de CYTHON.

¡El mal día! ¡El mal día!
¡La mala vida, la mala muerte!
Cambio mi poder por sangre,
Cambio mi saber por muerte
Y tú que me has dicho que hablar es lamento,
Yo que te digo que mi lamento es arte.

¡El mal día! ¡El mal día!
¡La mala vida, la mala muerte!
El indudable poder de revelarte mi sangre,
La abominable enunciación de otorgarte la muerte.
Y tú qué me dices que la paz es silencio,
Yo te digo que la verdad es el grito en la guerra,
Tu silencio no es triunfo, ni fuerza, ni virtud.
Vuelo como fuego en las palabras,
Y caigo como rayo al suelo en controversia
Quedando muerto en el acto.
¡Ya nada más tendréis que saber de mí!

¡El portal ha sido abierto!